Ya despuntan las canas en mis palabras
las velas cubren el pastel de mis frases
y cantan puntuaciones y acentos, celebrando.
Ya muestran desconchones ideas y metáforas
necesitadas de barniz y remozado, mientras
las grietas huyen tras las rotas parábolas.
El ritmo y la armonía ya no explotan sucias
entre los dedos ya dormidos, ya agotados
de los poemas repetidos, sentidos, olvidados.
¿Qué cambió con el poeta de siempre?
Y se renueva el blanco innato de las ideas
mientras el fuego consume el viejo papel,
chancletean los gritos llegados, aspirantes.
Ya es arte el verso roto por la electrónica
pintadas y relucientes navegan las rimas
taladrando neuronas adocenadas, digitales.
El golpe contra el teclado da la arritmia
necesaria para un mundo en busca de magia
de paciencia, de verdades limitadas, brillantes.
Desde que tengo recuerdos, sabía garabatear letras y un primer poema cayó en mis manos, escribo versos. Sin formación, sin pretensión, sin intención, reflejando el momento y el lugar. Mi anhelo es dar alcance al lector, como si de aguijones a las emociones se tratasen.
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lunes 30 de noviembre de 2009
Hoy como ayer, la poesía
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2 comentarios:
La poesia se hace eterna, y asi con ella, nosotros. Y siempre surgen nuevos versos, porque seguimos viviendo, amigo poeta, pero eso, ya lo sabes.
He urgado en tus poemarios, y wao, cuanto talento. Yo tengo la ilusión de poder escribir, algun dia, un abrazo.
Felices fiestas y un próspero año nuevo para tod@s.
Mis mejores deseos, un abrazo.
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